Modelo de Negocio

¿Qué es un Modelo de Negocio?

Un modelo de negocios es un instrumento que permite tener claridad en el modo por el cual se ofrece una solución a una necesidad del mercado. Estos modelos tienen que ser claros y definir las estrategias que deben emplearse en la búsqueda de los objetivos de un negocio. A través de un modelo de negocios se debe distinguir cuál es el valor de un producto, qué se necesita para insertarlo en el mercado y a qué tipo de clientes se venderá.

Los modelos de negocios son fundamentales para saber cómo poner en marcha las operaciones de una compañía y sirven como un excelente aliado para la planificación empresarial. Pero ¿en qué consiste un modelo de negocios? Para que no se confunda con otros conceptos, te lo explicamos a continuación.

Diferencias entre un modelo de negocios y un plan de negocios

Si bien los modelos de negocios y los planes de negocio están íntimamente relacionados, es importante dejar claro que no son lo mismo. Ambas herramientas son útiles para la organización de las actividades de una empresa. Sin embargo, cada uno tiene un papel específico y debe ser implementado en diferentes etapas de la consolidación de una marca. Algunas de las diferencias más importantes entre los planes y los modelos de negocios son:

Modelo de negocios:

  • Un modelo de negocios es una fórmula general que permite definir cómo se venderá un producto o un servicio.
  • Este instrumento permite estructurar el funcionamiento de una empresa dependiendo del tipo de respuesta que da a las necesidades del mercado.
  • Los modelos de negocios tienen como fin brindar un panorama general del público al que se dirige una empresa, de los pasos que se deben seguir para ofrecer sus bienes y productos y de la naturaleza de sus operaciones.
  • Estas herramientas ayudan a analizar de manera previa las exigencias del mercado, el alcance de una marca y la competencia a la que se enfrentará.

Plan de negocios:

  • A diferencia de un modelo de negocios, los planes tienen como fin crear una guía paso por paso del modo en que se va a cumplir la meta de un negocio.
  • Esta herramienta permite definir de manera precisa los objetivos, metodologías y formas de trabajo dentro de las empresas.
  • Los planes de negocios sirven para organizar las actividades internas de las compañías e, incluso, delegar responsabilidades y generar estrategias de trabajo.

¿Para qué sirve crear un modelo de negocio?

Un modelo de negocios debe entenderse como un esquema necesario para comprender mejor todo lo que necesitarás para arrancar con tu proyecto. Definirlo de manera correcta te indicará claramente el valor de tu propuesta, los clientes ideales que pagarán por ella y cuánto te costará producirla.

Asimismo, esta herramienta te facilitará definir las siguientes tareas:

  • Qué actividades y recursos son necesarios para crear tu oferta de valor.
  • Los canales por los que darás a conocer tu proyecto.
  • Cómo deberás conformar tu equipo de colaboradores para que todos apunten a las mismas metas.
  • Qué oportunidades de innovación tendrás en el camino.
  • Quién es tu competencia en el mercado donde vas a incursionar.

Esto es útil no solo para los que apenas inician un emprendimiento, sino también para los que ya están consolidados y saben que no cambiar daña el crecimiento de cualquier empresa.

¿Cuáles son las características de un modelo de negocio?

1. Proporcionan una oferta de valor

Se necesita un poco de investigación y observación para vislumbrar cuál oferta de valor eres capaz de otorgar a las personas. Debes encontrar un problema o situación que se repita en ciertos sectores, grupos demográficos o contextos en los que tú u otra gente se mueven habitualmente. 

Primero debes identificar el problema y solo posteriormente podrás pensar en la mejor solución a la que puedes llegar. La idea es que los beneficios de tu respuesta sean realmente útiles para los consumidores y no representen una copia de los productos que ofrece la competencia. Así, tu oferta de valor se vuelve más atractiva y puede ser percibida como la adquisición de algo más que un simple producto, como una experiencia o la pertenencia al ecosistema de una marca.

2. Definen claramente a sus clientes

Cuando identificamos el problema, solemos también establecer el público al que nos tenemos que dirigir. Por supuesto, el objetivo es llegar a la mayor cantidad de gente, sin importar dónde esté, qué hace para vivir o cuál es su situación económica y social. Sin embargo, pensar en abstracto no es una buena idea. En contraste deberás entender quiénes podrían estar realmente interesados en el producto que ofreces, cuánto estarían dispuestos a pagar por ellos y de qué modo puedes hacerlo atractivo para tu audiencia de interés.

Debido a que lo fundamental es que des una oferta de valor para un problema en específico, tendrás que acercarte a tus posibles consumidores y ofrecer soluciones reales para sus problemas reales. Por ejemplo, aunque tener acceso a millones de canciones en un teléfono celular es conveniente para cualquiera, quienes lo aprovecharán mejor son aquellos que:

  1. Tienen un teléfono celular.
  2. Cuentan con acceso a internet.
  3. Pueden pagar en línea.

Por eso no se puede afirmar que Spotify se lanzó teniendo en mente a la población mundial desde el primer día, sino que gracias a que sus clientes ideales empezaron a descubrir sus ventajas, el resto se enteró y se interesó en suscribirse.

3. Tienen como fin la rentabilidad

Todos los negocios tienen como objetivo la generación de ganancias. Sin embargo, si no has investigado y entendido a profundidad el valor de tu oferta de mercado y el perfil de tus posibles consumidores, hacer rentable tu negocio seguramente será una misión difícil de cumplir.

En principio, debes lograr que la producción de tu oferta de valor no sea más onerosa que las ventas esperadas. Sin embargo, esto no debe basarse solamente en cálculos abstractos, sino que implica un proceso de ajuste de los costos operativos y una análisis detallado del precio de las materias primas, pagos a trabajadores y estimados de logística y transportación. Lo más seguro es que debas seguir muy de cerca el desempeño de este aspecto, pues así podrás saber si te diriges al cliente adecuado, o si tus proveedores que elegiste te dan el mejor precio. No te desesperes y adecua lo que deba ajustarse.

Ahora veamos cuáles son los elementos de un modelo de negocios.

4 elementos de un modelo de negocios

Más allá de las características generales de un modelo de negocios, existen algunos elementos que todos ellos deben contemplar para lograr los objetivos empresariales. Los 4 elementos fundamentales que deben tener un lugar primordial en estos modelos son:

1. Canales

Una vez que has definido claramente el público al que diriges tu negocio es importante que conozcas cuál es el mejor medio para acercarte a él. Los canales de comunicación serán tus mejores aliados para publicitar los bienes que ofreces y pueden ser aprovechados incluso como canales de venta. Un modelo de negocios exitoso debe ser capaz de definir cuál es la vía a través de la cual establecerás contacto con tu audiencia y cómo podrá consumir tus productos o adquirir tus servicios.

2. Finanzas

Los modelos de negocios no son útiles si no toman en cuenta la realidad económica y financiera de una empresa. Para crear un esquema general de la estructura de un negocio y de sus operaciones se tiene que contar, por ejemplo, con un estudio realista de las posibilidades de pago y el nivel de endeudamiento que los miembros de una compañía pueden adquirir. Solo con esto en mente puedes adoptar la mejor fórmula para tu negocio.

3. Actividades

Si bien hemos dicho anteriormente que los modelos de negocios se diferencian de los planes de negocios, ya que los primeros no buscan ofrecer un paso a paso de las actividades que tienen que realizarse para cumplir con los objetivos de una empresa, es vital tener un panorama general de las operaciones que debe llevar a cabo una compañía. Recuerda que adoptar un modelo de negocios es un paso previo a la planificación, por lo que debes tener una idea de cómo comenzar las actividades de la empresa.

4. Participantes

Antes de empezar las operaciones de tu empresa debes tener muy bien definidos los miembros de la comunidad empresarial que impulsarán el negocio. Ya sean socios, inversores o trabajadores, los miembros de un equipo son fundamentales para determinar cómo alcanzarás las metas que te has propuesto. Este elemento es fundamental para elegir un modelo de negocios, pues existen algunos que requieren una amplia plantilla de colaboradores y otros que pueden despegar con pocos recursos humanos.


Fuente: Hubspot


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